Una prueba fallida indica que algo se rompió. La causa exacta del fallo es otra cuestión: el script, el dispositivo, el entorno o la propia aplicación. El análisis de la causa raíz con IA parte de la prueba fallida que aparece en el informe que tu equipo ya está revisando, analiza los elementos que la provocaron y devuelve la causa más probable en un lenguaje sencillo, con un índice de confianza y la línea de registro correspondiente. Todo con un solo clic, directamente desde el informe.